JESUCRISTO ES EL SEÑOR!!!!!
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Me acompañan:

lunes, 31 de mayo de 2010

Cuando somos niños...

...atravesamos una edad conocida como la de los "por qué". Por qué ésto, por qué aquello...

Cuando crecemos en la fe, ya no nos preguntamos por qué, sino "para qué".

Para qué nuestro Padre permite aquello que no nos gusta, permitiéndonos trabajar algunas virtudes olvidadas, corregir ciertos defectos, mostrándonos, quizás, que caemos en las mismas faltas...

Ya no nos preguntamos por qué, porque la razón de Sus decisiones escapa a nuestra comprensión. Y ya no se trata de "resignarse" a Su Voluntad, sino de Aceptarla, como un Sumo Bien, aunque la mayoría de las veces no entendamos. El, que ve la obra completa, sabe lo que es mejor.

Gracias, Padre, por tu Amor y tu Misericordia.

jueves, 27 de mayo de 2010

27 de Mayo- Jesús Sumo y Eterno Sacerdote -


En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.
Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.»

Juan 17, 11-19

“Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos —Jesús, el Hijo de Dios—mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado.”

(Hebreos 4,14-15).

Mi Primera Comunión







Queridos todos, les comparto, esta es la Capilla del colegio donde estudié desde jardín de infantes hasta el fin de la secundaria, del Instituto Ana María Janer (Buenos Aires, Argentina).

Estas fotos son del 2009, y todo está exactamente igual a hace 39 años atrás, por ese mismo pasillo central iba yo, con 9 añitos muy emocionados, caminando hacia el Primer Encuentro con Jesús Eucaristía.

Nunca pude olvidar ese día, en que entonábamos "Oh, Santo Altar, por ángeles guardado......".

No ha cambiado nada, ni el Altar, ni el piso...cada vez que miro estas fotos, vuelvo a ese momento, y tantos otros que pasé en esa capilla, todas las mañanas antes de clases en la Misa diaria, o, muchas veces, cuando en las horas libres iba a cantarles a Jesús y María con la guitarra. Hermosos recuerdos.

Las hermanas pertenecen a la Congregación de la Sgda. Familia de Urgel, y la Madre Fundadora, hoy Sierva de Dios y en proceso de beatificación, Ana María Janer Anglarill, fue modelo de religiosa y de persona, y en muchas de sus hijas ha dejado huella importante. En aquella época íbamos sólo mujeres; hoy, y desde hace tiempo ya, es mixto.

Gracias por estar, un cariño para todos!
Susana

miércoles, 26 de mayo de 2010

27 de Mayo




Queridos todos, convocamos mañana 27 DE Mayo a rezar el Rosario, aunque sea una decena, por los confundidos y extraviados en teorías espirituales erróneas, para que el Espíritu Santo los ilumine y conozcan a María, Nuestra Madre, y por Ella lleguen a Jesús, nuestro Señor.

Muchas gracias por vuestra oración!!
Paz y bien

domingo, 23 de mayo de 2010

Bienvenido, Espíritu Santo!


Muy queridos todos en Cristo y María, hoy celebramos la Venida del Espíritu Santo, prometido por Jesús a todos aquellos que, en Su Nombre, se lo pidieran al Padre...

El Espíritu Santo, que nos lleva adonde Él quiere cuando quiere, el Espíritu de Dios, que viene a nosotros para ayudarnos, el gran Consolador...el menos recordado, y sin embargo, con todo el Poder Divino de la Tercera Persona en la Trinidad...

Gracias por venir, Espíritu Santo, bienvenido a nuestras vidas, renueva al mundo!

Feliz Pentecostés 2010
Cariños para todos, Paz y bien

Oración al Padre

Padre, te pido, en el Nombre de Jesús, que nos ayudes a:

- Caminar pisando el suelo, sabiéndonos humanos...llamados a santidad...conociendo nuestras flaquezas, aprendiendo de nuestras sombras, amándolas, aceptándolas...para transformarlas poco a poco, junto a Cristo, paso a paso, y mientras tanto en el mundo, acompañando a los que, como nosotros, caminamos trastabillando, pero sin abandonar...

- Confiar en Aquel que todo lo puede y todo lo abarca, en que no nos deja solos y nos guía, que está con nosotros siempre. Que libra nuestras batallas, pues Él es el Señor de los ejércitos...

- Aprender a pedirte lo que necesitamos, y por sobre todo, la asistencia del Espíritu Santo para nuestra debilidad...

- Sentir, demostrar, desarrollar los dones que nos diste, vivir en plenitud. Hoy estamos aquí. La vida es hermosa...

- Vivir y amar hasta el mínimo detalle que nos regalas...

...Gracias desde ya te doy, Padre.

Amén!

Él


Quién puede saber qué será de nuestras vidas?
Quién conoce las profundidades de nuestro corazón?
Quién puede sanar aún hasta lo más escondido en nuestro inconsciente?
Quién tiene infinita Paciencia para esperarnos?
Quién nos ama incondicionalmente, con infinita Misericordia?
Quién nos da Vida nueva y abundante?
Quién nos da la verdadera Paz?


Quién cómo Dios?

miércoles, 19 de mayo de 2010

Mi conversión II. La Divina Providencia

Luego de esa explosión de Amor que les contaba en la parte I, entre otras cosas había tomado la decisión (con mucho dolor) de dejar la relación amorosa que mantenía en esa época, y que tanto mal me hacía. Pero para eso debía renunciar a mi trabajo, porque era la única manera de no ver más a esa persona. Tenía que ser de inmediato, y sin otro trabajo a la vista, debía también rescindir el contrato de alquiler porque no lo iba a poder pagar. No sabía dónde iba a ir a vivir, ni qué iba a comer, pero esa vez sí, confiaba con todo mi ser en mi recién descubierto Señor. Y sabía que no me iba a desamparar, aunque no sabía cómo sería.

Sentía que iba a lanzarme al vacío, y así fue. Pero...es tan grande el Amor del Padre por sus hijos, que todo el año que siguió fue tan maravilloso que no voy a olvidarlo jamás.

Al día siguiente, sonó el timbre y era una amiga que hacía años no veía, y que hoy ya no veo por cosas de la vida, pero por la cual siempre oro porque fue un instrumento muy valioso en el Plan de Dios para mi vida. Su nombre, Gabriela. Venía a visitarme, y cuando le comenté mi decisión, muy asombrada me dijo que no podía creer tal coincidencia, ya que el día anterior, la inquilina de un departamento que ella tenía la había llamado para decirle que ya no viviría más allí, por lo cual estaría desocupado, y que entonces...podría yo ir a vivir allí, gratis!!! Imaginen mi corazón cómo saltaba de alegría, reconociendo en todo esto la Mano de mi Señor.

Esa misma semana renuncié al trabajo, me mudé a la siguiente, y durante un año no trabajé, había quedado muy golpeada por todo lo vivido los años anteriores, no podía asumir la responsabilidad de otro trabajo. Pero....

Una vez más, la Grandeza y Misericordia de Jesús, que Se ocupó muy bien de mimarme con todo tipo de atenciones, regalitos diarios venidos de Su Amor, pequeños detalles donde reconocía Su Mano, hasta el dinero justo para comer por día aparecía de las formas más curiosas. El mayor de esos regalos fue que cerca estaba la Parroquia donde ingresé al grupo de oración, conociendo al "gran desconocido", el Espíritu Santo y Su acción poderosa. Por cinco años de extravío, fueron cinco años de servicio en esos grupos de oración, donde me fue sanando, delicadamente, de todas aquellas heridas.

La Divina Providencia. Estuvo, está y estará siempre con nosotros, por el Amor que el Padre nos tiene. El Hijo está siempre con nosotros, tal como prometió, hasta el fin de los tiempos, y el Espíritu Santo viene en auxilio de nuestra debilidad.

Confiemos en la Misericordia del Señor, Jesús está VIVO, y quiere ser parte de nuestra vida.

Gloria a la Santísima Trinidad!

Mi conversión I

Queridos todos, Jesús es tan Grande, y tan Misericordioso, como no podemos imaginar!!

Hoy les comparto cómo fue que Él comenzó a ser "El Señor", mi Señor.

Luego de aquella época que les conté en la anterior entrada, y estando yo muy triste y abatida, sintiendo cada vez más fuerte la falta de la Misa y la Eucaristía, una tarde al volver del trabajo de ese entonces sentí la necesidad imperiosa de hablar con Él. Recuerdo que busqué un cuadro que tenía guardado con la que se supone es la imagen de su Santa Faz, me senté en el suelo del living de la casa que alquilaba mirándolo fijamente. Nada me salía, ni podía pensar en nada, más que mirarLo.

No sé cuánto tiempo pasó, pero fue mucho porque ya había oscurecido, cuando de golpe me estremeció el darme cuenta que Él estaba ahí, para mí, y me había esperado todos esos años a que yo volviera. Comencé a llorar. Y a hablarLe, en voz alta. Cualquiera hubiera dicho que me había trastornado, pero nunca estuve más cuerda que esa noche.

Le dije todo lo que sentía mi corazón, mi frustración, mi enojo...llanto puro. Le pedí perdón, por haber seguido caminos errados en vez de haber confiado en Él. Después de un tiempo, comencé a sentir una paz tan grande como nunca había sentido, seguramente estaba allí también María, porque comencé a rezar el Rosario. Al final, entre alabanzas, Lo miré y le dije, también en voz alta, que renunciaba a todo lo que me había confundido hasta ese entonces, que desde ese día quería hacer todo para Él y por Él. Pero que iba a necesitar muchísima ayuda. Fue la primera vez que lo sentí como Señor. Señor de mi vida, de mis cosas, de mi trabajo, de mi familia, de mis relaciones...

Sigo caminando. Caigo, tantas veces! Como todos. Pero Él me ayuda a levantarme y seguir. Hubo una época en que me creí perfecta, antes de reconocerlo como mi Señor. La soberbia del ignorante. Hoy, le pido al Ángel de mi guarda que me recuerde consultarle al Señor sobre cada una de las decisiones que debo tomar. Porque he comprobado que si me guío sólo por mi humanidad, casi siempre estoy errada.

martes, 18 de mayo de 2010

El Amor de nuestro Padre siempre puede más

Mis queridos en Cristo, hoy voy a compartirles mi testimonio de algo que viví (y ya confesé en su momento), cuando la tempestad casi destroza la barca de mi integridad mental y sobre todo, espiritual. Este caos duró hasta mi real conversión (el día en que Jesús pasó a ser Señor de mi vida y de mi ser) desde 1993 hasta 1998, cinco largos, tristes, y áridos años lejos de Él, en la búsqueda de respuestas a mis preguntas, leyendo todo lo que caía en mis manos, "investigando" para ver si encontraba el por qué de lo que pasaba en mi vida.

Nuestra familia era muy grande y unida, de esas que se reúnen los fines de semana en el que tiene la casa más grande para que quepan todos, desde el almuerzo hasta la cena, inclusive en vacaciones. Eran momentos de gran alegría, y por ser la mayor de tres hermanos, conservo la mayor parte de los recuerdos, a cuál mejor, de esas veladas. No imaginaba otro futuro que el seguir rodeados de nuestros mayores hasta que ellos fueran viejitos, y nosotros grandes...pero, nuestro Padre tenía otros planes. Perdimos a 9 integrantes en muy poco tiempo, entre los primeros tres, nuestro papá. Tal fue mi desconsuelo que no pude hacer el duelo por él hasta varios años después.

Me enojé. No entendía. Fui "el hijo mayor" de la parábola del hijo pródigo, aquel que cuestiona a su padre...

Cómo podía ser, si todos tratábamos de cumplir los Mandamientos, íbamos a Misa, etc...de golpe quedábamos solos tan jóvenes?? Sin referentes mayores a quien acudir por consejo?

Pues bien. Entre muchas otras "teorías" que me confundieron, una ejerció especial fascinación en mí. Me tranquilizaba, porque supuestamente me permitía "aceptar" lo que iba sucediendo, encontrando la "explicación" en "vidas anteriores".... Hablo, por supuesto, de la teoría de la reencarnación. Que, como bien me explicaba mi director espiritual, es una forma de negar la muerte, y pensar así nos tranquiliza.

En mi caso, me tranquilizaba encontrarle una explicación a las vivencias que tenía, pensando que pasábamos por esas cosas porque cada uno había "decidido" antes de venir al mundo vivir esas experiencias. Es fácil conformarse, y más fácil aún no buscar perfeccionarse en las virtudes, o en el desarrollo de los talentos, porque para qué cambiar lo que uno mismo eligió antes de nacer?

Gracias a Dios, un día pensé "...y dónde está Dios en todo esto? en ninguna parte". De golpe pude ver (innegable y por siempre agradecida acción de la Misericordia del Señor a través de Su Espíritu Santo) que de esa forma, Dios como Padre amoroso no existe, y por sobre todo, no se acepta Su Voluntad en la vida de cada uno. Comprendí también, que el demonio se aprovecha de nuestro dolor, para tentarnos a buscar en otros terrenos mentiras instantáneas que nos satisfagan, y que de paso, y sobre todo, nos alejen de Dios.

Y allí, sí, después de estar anestesiada tanto tiempo, llegó el dolor. El duelo postergado de todos los que se fueron, en la aceptación del Plan de Dios. Pero también la paz, sobrenatural, que realmente sobrepasa todo entendimiento, la paz de Cristo.

Nuestro Padre tuvo Sus motivos para dejarnos solos a mis hermanos y a mí, en esta época tan convulsionada, y caminamos en la esperanza de saberlo cuando también lleguemos a Su Casa. Sin apoyo terrenal, más temprano o más tarde buscamos a Aquel que todo lo puede, y todo lo abarca, y en Quien somos, nos movemos y existimos. Y, a pesar de todo lo vivido, hoy puedo decir yo también "Todo lo haces bien!" Porque "Dios escribe derecho en nuestros renglones torcidos", y Nuestro Buen Pastor no deja de buscarnos cuando estamos extraviados.

Toda la Gloria es del Señor, aleluia!
Paz y Bien

sábado, 15 de mayo de 2010

Himno : Dónde está, muerte, tu victoria?

¿Dónde está muerte, tu victoria?

¿Dónde está muerte, tu aguijón?

Todo es destello de tu gloria,

clara luz, resurrección.


Fiesta es la lucha terminada,

vida es la muerte del Señor,

día la noche engalanada,

gloria eterna de su amor.


Fuente perenne de la vida,

luz siempre viva de su don,

Cristo es ya vida siempre unida

a toda vida en aflicción.


Cuando la noche se avecina,

noche del hombre y su ilusión,

Cristo es ya luz que lo ilumina,

Sol de su vida y corazón.



Demos al Padre la alabanza,

por Jesucristo, Hijo y señor,

dénos su espíritu esperanza

viva y eterna de su amor.



Amén
(fuente: Liturgia de las Horas)

lunes, 10 de mayo de 2010

Creer y creerLe


Aunque en estos tiempos más que nunca el demonio se empeña en hacer creer que no existe, no hacen falta grandes demostraciones horrorosas para notar su acción, si pedimos asistencia al Espíritu Santo para poder ver.

Creo que otra de las mejores cosas que hace, es persuadir (y convencer) al creyente que "con éso basta". Es decir, que con creer que Jesús existe ya es suficiente.

Gloria a Dios si tenemos la gracia de creer en Cristo, por supuesto!

Pero la pregunta es: Le creemos? Creemos en sus promesas? O sólo con decirnos “soy cristiano”, “soy católico…” ya es suficiente? Seguimos de verdad a Cristo o nos escudamos en Él como con un estandarte? Vivimos por Él y en Él realmente, moviéndonos en el mundo diciéndole en nuestro interior “esto , Jesús, es para Vos”?

Creemos que exista el Espíritu Santo, y que tiene poder para ayudarnos en nuestra vida, en nuestras decisiones, en las encrucijadas? O, en el fondo, seguimos prefiriendo esperar para recurrir a Él cuando ya casi no nos quede tiempo, al final de nuestros días, o durante una calamidad?

El demonio ruge cuando tenemos una relación personal con Dios. No le agrada. Prefiere que seamos tibios (pero recordemos que eso no le gusta al Señor!), que pasemos nuestra vida sin mayores compromisos , que los días corran uno atrás del otro, hasta el último, en que venga a tentarnos por última vez.

No escuchemos las falsas voces de estos tiempos. No tengamos miedo. Hay otra Voz.

Una Voz clara, dulce, serena, pacífica, que nos habla del Amor que el Padre nos tiene, que nos dice que si Él está con nosotros quién contra nosotros, que nos promete un lugar en la Casa del Padre, y que nos dice que este es el tiempo de la evangelización, allí donde estemos. Aunque nos crean locos, como decía San Francisco de Asís, seamos "los locos de Cristo"!

La Voz que nos quita la falsa vergüenza de atestiguar que Le creemos, y por eso Le seguimos, y tratamos de hacer lo que nos pide, con la ayuda del Espíritu Santo que nos auxilia en nuestra debilidad.

La Voz de Jesús. En la Santa Iglesia, en la Misa, en La Palabra, en el Sacerdote en quien confiamos.

Que junto a María, Quien le aplasta la cabeza a la serpiente antigua, podamos siempre decir "¡Te creemos, Jesús, y en Vos confiamos!"

domingo, 9 de mayo de 2010

El diablo sí existe

Aunque lo mejor que hace es hacer creer que no.

En estos tiempos, la proliferación de sectas y teorías humanísticas y sobre todo la de la New Age, revoluciona el corazón de muchos haciéndoles creer en ellos mismos fuera de Dios.

Hay un concepto muy atrayente y fascinador, que promueve el "ser dioses", donde el hombre se siente poderoso, dueño de su destino, creador de su día a día, con sólo proponérselo. Esta teoría no incluye a Dios, porque considera que todos somos "dioses".

Creo que es cierto que tenemos que ser positivos respecto del devenir de nuestros días, porque de lo contrario tendríamos poca fe en el poder de Dios; pero en el sentido de que debemos estar seguros y convencidos de su poder en nuestras vidas, lo que hará que todo se haga bajo Su Mirada y, entonces, estará bien. Bien estará si lo que pedimos ocurre, como si no. Claro que no es fácil aceptar el No de Dios, porque somos seres caprichosos e inconstantes, sobre todo en la oración, y quisiéramos que siempre se haga nuestra voluntad (y, curiosamente, no la de Él). Ya sabremos a su tiempo de cuántas y qué cosas nos libró el Señor por no darnos lo que pedíamos.

No hay ningún secreto. El Espíritu Santo viene en auxilio de nuestra debilidad, para ayudarnos y enseñarnos a pedir como conviene y lo que conviene.

Con la certeza de ser siempre escuchados, sigamos caminando!

Por qué orar por las almas del Purgatorio

"¿Quién no siente la necesidad de hacer llegar a los propios seres queridos que ya se fueron un signo de bondad, de gratitud o también de petición de perdón? Ahora nos podríamos hacer una pregunta más: si el « purgatorio » es simplemente el ser purificado mediante el fuego en el encuentro con el Señor, Juez y Salvador, ¿cómo puede intervenir una tercera persona, por más que sea cercana a la otra? Cuando planteamos una cuestión similar, deberíamos darnos cuenta que ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma. Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo. Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal. Así, mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser, mi gratitud para con él, mi oración por él, puede significar una pequeña etapa de su purificación. Y con esto no es necesario convertir el tiempo terrenal en el tiempo de Dios: en la comunión de las almas queda superado el simple tiempo terrenal. Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil. Así se aclara aún más un elemento importante del concepto cristiano de esperanza. Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí[40]. Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente: ¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal."

(extracto de Spe Salvi - Carta Encíclica del Sumo Pontífice Benedicto XVI a los Obispos, a los Presbíteros y Diáconos, a las personas consagradas y a todos los fieles laicos sobre la esperanza cristiana - www.vatican.va)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Jesús, en Vos confiamos!


Señor, ten piedad de nosotros, que estamos ciegos, sordos, mudos!!!

Ayudanos a llevarte allí donde vayamos, que te puedan ver en nosotros, no nos dejes caer en la tentación de callar, de no querer ver, de preferir no escuchar...

Ahora es el momento, Señor, estamos en la noche.

Auxílianos con la fuerza del Espíritu Santo, te lo pedimos, Señor! Abre nuestros labios para proclamar tu Palabra, danos sabiduría para llenar nuestras lámparas con aceite, que Vas llegando y queremos ir a tu encuentro!

No nos encuentre dormidos tu visita, no sea que pases y no te veamos.

Esta es la hora, ya va llegando...

Adoración al Santísimo Sacramento


Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias, Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado. Gracias, Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria.
Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte mi homenaje de alabanza y adoración.
Jesús bendito, estoy frente a Ti y quiero arrancar a Tu Divino Corazón innumerables gracias para mí y para todas las almas, para la Santa Iglesia, tus sacerdotes y religiosos. Permite, oh Jesús, que estas horas sean verdaderamente horas de intimidad, horas de amor en las cuales me sea dado recibir todas las gracias que Tu Corazón divino me tiene reservadas.
Virgen María, Madre de Dios y Madre mía, me uno a Ti y te suplico me hagas partícipe de los sentimientos de Tu Corazón Inmaculado.
¡Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.
Amén.
(fuente: EWTN)

Oración de los novios


En mi corazón, Señor, se ha encendido
el amor por una criatura
que tú conoces y amas.
Tú mismo me la haz hecho encontrar
y me la has presentado.
Te doy gracias por este don
que me llena de alegría profunda,
me hace semejante a Ti, que eres amor,
y me hace comprender el valor de la vida que me has dado. Haz que no malgaste esta riqueza que tú has puesto
en mi corazón: enséñame que el amor es don y que no puede mezclarse
con ningún egoísmo;
que el amor es puro
y que no puede quedar en ninguna bajeza; que el amor es fecundo
y desde hoy debe producir
un nuevo modo de vivir en los dos.
Te pido, Señor, por quien me espera
y piensa en mí; por quien camina
a mi lado; haznos dignos el uno del otro;
que seamos ayuda y modelo.
Ayúdanos en nuestra preparación
al matrimonio, a su grandeza,
a su responsabilidad, a fin de
que desde ahora nuestras almas
dominen nuestros pensamientos
y los conduzcan en el amor. Amén.

(fuente: Aciprensa)

Oración de los esposos


Señor, nuestro Dios
te bendecimos por tomar
en tus manos nuestro amor.
Ayúdanos a cumplir
nuestra misión.
Ven a compartir nuestra vida.

Ayúdanos a formar a
nuestros hijos, a ser
testigos de tu amor
en nuestra familia
y en la comunidad.
Danos fuerza en los desalientos. Comparte nuestras alegrías. Señor, bendice nuestro amor. Amén

(fuente: Aciprensa)

Oración a la Sagrada Familia

Sagrada Familia de Nazaret;
enséñanos el recogimiento,
la interioridad;
danos la disposición de
escuchar las buenas inspiraciones y las palabras
de los verdaderos maestros.

Enséñanos la necesidad
del trabajo de reparación,
del estudio,
de la vida interior personal,
de la oración,
que sólo Dios ve en los secreto;
enséñanos lo que es la familia,
su comunión de amor,
su belleza simple y austera,
su carácter sagrado e inviolable. Amén

(fuente: Aciprensa)

Matrimonio y Familia



DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA PLENARIA DEL EPISCOPADO

“Sobre el bien inalterable del Matrimonio y la Familia”

Al pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

1. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (cf. 1 Tm 2,4). Por eso estableció con el hombre un diálogo de salvación, que culminó en el encuentro con Jesucristo, Señor nuestro y compañero de camino. La Iglesia está llamada a extender este diálogo a la convivencia humana. El diálogo para ser fecundo debe ser claro, afable, sencillo y confiado. Todo esto lleva implícito el respeto a la persona que vive, siente y piensa de un modo diferente. Todos estamos llamados al amor de Dios. La claridad del diálogo exige un discernimiento en orden a reconocer la verdad, sobre la cual los pastores no podemos callar. Esto no supone menosprecio ni discriminación.

2. El ser humano ha sido creado a imagen de Dios. Esta imagen se refleja no sólo en la persona individual, sino que se proyecta en la complementariedad y reciprocidad del varón y la mujer, en la común dignidad, y en la unidad indisoluble de los dos, llamada desde siempre matrimonio. El matrimonio es la forma de vida en la que se realiza una comunión singular de personas, y ella otorga sentido plenamente humano al ejercicio de la función sexual. A la naturaleza misma del matrimonio pertenecen las cualidades mencionadas de distinción, complementariedad y reciprocidad de los sexos, y la riqueza admirable de su fecundidad. El matrimonio es un don de la creación. No hay una realidad análoga que se le pueda igualar. No es una unión cualquiera entre personas; tiene características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la familia y de la sociedad. Así fue reconocido en las grandes culturas del mundo. Así lo reconocen los tratados internacionales asumidos en nuestra Constitución Nacional (cf. art. 75, inc. 22). Así lo ha entendido siempre nuestro pueblo.

3. Corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad. Si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina.

4. La unión de personas del mismo sexo carece de los elementos biológicos y antropológicos propios del matrimonio y de la familia. Está ausente de ella la dimensión conyugal y la apertura a la transmisión de la vida. En cambio, el matrimonio y la familia que se funda en él, es el hogar de las nuevas generaciones humanas. Desde su concepción, los niños tienen derecho inalienable a desarrollarse en el seno de sus madres, a nacer y crecer en el ámbito natural del matrimonio. En la vida familiar y en la relación con su padre y su madre, los niños descubren su propia identidad y alcanzan la autonomía personal.

5. Constatar una diferencia real no es discriminar. La naturaleza no discrimina cuando nos hace varón o mujer. Nuestro Código Civil no discrimina cuando exige el requisito de ser varón y mujer para contraer matrimonio; sólo reconoce una realidad natural. Las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público.

6. Apelamos a la conciencia de nuestros legisladores para que, al decidir sobre una cuestión de tanta gravedad, tengan en cuenta estas verdades fundamentales, para el bien de la Patria y de sus futuras generaciones.

7. En este clima pascual, y al iniciar el sexenio 2010-2016 del Bicentenario de la Patria, exhortamos a nuestros fieles a orar intensamente a Dios Nuestro Señor para que ilumine a nuestros gobernantes y especialmente a los legisladores. Les pedimos también que no vacilen en expresarse en la defensa y promoción de los grandes valores que forjaron nuestra nacionalidad y constituyen la esperanza de la Patria.

99ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, El Cenáculo, 20 de abril de 2010
(fuente: www.notivida.com.ar - se puede entrar a firmar para la no aceptación del "matrimonio" homosexual)

domingo, 2 de mayo de 2010

mi Mamá me mima



www.dejate-amar.com (pasen a ver este link a la derecha en "páginas que edifican", allí podrán leer los mensajes del libro Una Experiencia Concreta de Crecimiento Espiritual, y sobre el Movimiento Laical Mariano)

El Ejército de pequeñísimos de María está resurgiendo, aleluia!!

Un abrazo para todos, en Cristo y María