JESUCRISTO ES EL SEÑOR!!!!!
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Me acompañan:

lunes, 30 de junio de 2008

"No todo el que diga Señor Señor entrará al Reino de los Cielos"

...dijo Nuestro Amado. Recordemos hacer todo lo que hacemos, diariamente, como si fuera para Él.
Aquel vecino que no soportamos: es Él.
Aquel compañero de trabajo: Jesús.
Ese familiar difícil: Él!
Nuestra pareja: Él.

Es maravilloso notar cómo se transforma nuestro corazón y nuestro sentir, inmediatamente, cuando vemos al otro como si del Señor mismo se tratara.
Quiera Dios bendecirnos con el recuerdo constante de este pensamiento, para lograr, con la ayuda del Espíritu Santo, un poco de Cielo a nuestro alrededor. Y así poder llevar alegría y paz a los demás!

(poco mérito es la Misa diaria con cero caridad...)

Algo especial

Nuestra Mamá, Sma. Virgen María, le dijo a una visionaria que rezando una sencilla oración podemos liberar almas del Purgatorio (diez por cada vez que la decimos de todo corazón, y preferentemente como letanía):

Jesús, María, os amo. Salvad las almas!

Jubileo de San Pablo!

Queridos hermanos, estemos atentos que hemos comenzado el Año de la Indulgencia Plenaria dispuesta por el Santo Padre Benedicto XVI en honor al Apóstol San Pablo!
Aprovechemos este regalo para nuestros queridos difuntos, o para nosotros mismos.
Recordemos que podemos acceder a esta indulgencia los días del inicio y final, y toda vez que se expida nuestra Santa Madre Iglesia al respecto.
Velemos, y oremos por las benditas almas del Purgatorio.
Paz y Bien

sábado, 14 de junio de 2008

Te creo, Señor

Cuando creí en mis percepciones, me equivoqué. Y tantas veces caí! Y allí estuviste siempre, Señor. Mi Señor. Para abrazarme, para caminar conmigo. Siempre conmigo. Tantas veces quise hacer mi voluntad, y me dejaste. Tantas veces preferí escuchar mi propia voz, y me esperaste. Esperaste que entendiera que sola no podía, Señor. Que siempre Tu Voz es la verdadera.
Nuestro Padre nos dió libre albedrío para elegir, entre otras cosas, la más importante: si creerte o no. Y nos respeta, en la decisión que elijamos. Y Jesús, yo te creo. Elegí creerte hace mucho tiempo, cuando Vos mismo me llamaste. Porque Vos mismo lo dijiste: "No son ustedes los que me eligen a Mí; soy Yo Quien los ha elegido a ustedes". Gracias, Señor. Como siempre, te amo, con el Amor que Vos mismo pusiste en mi corazón para Vos. Porque todo es Tuyo, todo te pertenece.
Por éso, hoy, una vez más, digo como Job: el Señor me lo dió, el Señor me lo quitó. Bendito el Nombre del Señor!
Porque sólo Vos sabés para qué ocurren las cosas, Señor.
Gracias.
Amén.

Gracias, Señor Jesús!

El Señor es mi Pastor! qué me puede faltar? todo esta en Vos, Señor mío. Todo lo ves. Nada escapa a Tu mirada. Sabés qué hay en nuestro corazón, antes que nosotros mismos. Sabés de nuestros miedos, de nuestras dudas, de nuestros dolores. Aunque no sepamos nada, Vos lo sabés todo.
Aunque no entendamos lo que vivimos, Vos lo entendés todo, Señor. Y nos enviás a Tu Santo Espíritu para que nos ayude a comprender. Para que nos guíe, nos ilumine, nos de consuelo y fortaleza.
Gracias, Señor, por Tu Misericordia. Gracias, Jesús, por Tu inefable Amor. Gracias por tenernos tanta paciencia, por no usar con nosotros Tu Justicia, como mereceríamos tantas veces. Gracias, Señor, por ser nuestro Amigo Fiel.
Yo te alabo en este día, te adoro, me postro ante Vos, frente a Tu Majestad, y te digo una vez más: Gracias. Porque me libraste de lazos de muerte, del engaño y la mentira, porque me salvaste de perderme, porque estás sanando mis heridas. Bendito y alabado seas, Jesús. A Vos todo el honor, la gloria y la alabanza!
Amén!

miércoles, 11 de junio de 2008

Príncipes y Princesas

En el Reino de Dios todos somos príncipes y princesas.

Y con la dignidad de hijos de Dios debemos afrontar nuestros días, con la paz de sabernos hijos del más Grande, del Todopoderoso, del Eterno...tenemos el mejor Papá que pudiéramos desear!

Un Padre bueno, amoroso, que vela por nosotros y nos lleva en la palma de Su mano.

Sufrimos? Jesús no nos prometió evitarnos los avatares de la vida.

Prometió enviarnos al Espíritu Santo consolador!

Y lucha delante nuestro, y por nosotros. Si se lo pedimos. Si lo dejamos actuar.

Si confiamos en Él sinceramente.

"He aquí que todo lo hago nuevo" (El Señor)

Bendito sea el Señor de los señores, bendito sea Jesús. Porque fue Él quien a través de estos tiempos en que tanta lucha hubo en mi vida, me preparaba para dar el testimonio más grande de lo que hizo en mí.Les comparto: mi vida no fue ni es precisamente un lecho de rosas, he sufrido penas de las grandes y pequeñas. Como todos, me dirás. Sí. Como todos. Y el Señor, Jesús, siempre estuvo allí, aunque la mayor parte de las veces no me diera cuenta.

Y también me rebelé un día, sí señor. Y qué feo. Como muchos, sí. Como muchos. Pero Jesús seguía allí, a mi lado. Esperándome. Días y noches, meses y años...esperándome. Esperándote. Esperándonos.

Nos espera, hasta que aceptemos que está ahí por nosotros, porque nos ama, porque nos regaló su Vida para que vivamos, porque quiere que Le creamos...y muchos creemos en Él. Pero a veces...qué difícil es creerLe, no?No es lo mismo creer en que Jesús existe. El enemigo también cree, lo sabe bien. Pero creer en Sus promesas...que Él todo lo hace nuevo? dónde? que Sus promesas son para mí también? y por qué, si peco a diario? Que soy libre en Él? cómo?

Y ahí aparece de nuevo el enemigo para decirnos "es mentira. No sos libre. Y tu vida está siempre igual de gris. Y sólo un santo puede salvarse y tener la vida nueva ésa que dice Él", mientras se retuerce de envidia y desesperación porque sabe que él ya está vencido. No lo escuchemos. Nunca más.

Jesús nos prometió una vida plena y abundante desde aquí. Quizás no de bienes materiales, pero sí llena de los dones del Espíritu Santo, que no tarda en venir si se lo pedimos al Padre, en el Nombre de Jesús.

Y así, cualquier carencia se borra, nada más nos hace falta. Si lo tenemos todo, teniendo el Amor de Dios en nuestro corazón.

Y tanto Amor tenemos que nos desborda, y no podemos sino darlo a otros, porque no podemos contenerlo dentro nuestro. Y todo lo hace nuevo. Nuestra vida cambia de gris a brillante.

Aunque aparentemente sigamos sufriendo los mismos contratiempos de esta contradicción que es la vida terrenal. Todo se siente diferente.

En lo secreto de nuestro corazón, Jesús nos está esperando, cada día, para que conversemos con Él, con nuestro Amigo, el que jamás nos fallará.

Este es el Día que hizo el Señor, aleluia!

Bienvenidos, hermanos en Cristo y María! La paz sea con ustedes. Que este sea un refugio donde encontrarnos cada tanto, en medio de la vorágine diaria, para compartir regalos de vida, los regalos de nuestro Papá hacia nosotros.
Que podamos caminar con nuestra Madre hacia el Señor, que nos abrigue su Manto y enjugue nuestras lágrimas, y nos lleve a su Hijo Jesús.
Que el Espíritu Santo nos colme de fortaleza y alegría, para poder ayudar a los hermanos.
Amén!